lunes, 17 de septiembre de 2018

Bienvenidos, bienvenidas...

Hoy estaba pensando en qué podía enseñaros, en qué os podría ayudar, y me acordé de dos niños muy especiales para mí, a los que intenté ayudarles así:


domingo, 13 de mayo de 2018

Canción para el Día Internacional de la Música (Festival de música, clausura del curso).






ASUNTOS BÁSICOS

- No necesitamos pintura en la cara ni en las manos.

- Podemos venir con vaqueros o pantalones cómodos de cualquier color.

- Llevaremos blusas, camisetas, camisas, de colorines, las más chillonas que tengáis. Yo no bailo, pero iré conjuntada con 4ºB.

- Aunque Ramón y yo ayudaremos mucho en clase, no podemos perder mucho de las áreas troncales (como si esta no lo fuera), así que hay que ensayar en casa, por eso lo pongo aquí, para que lo tengáis a mano.

- El festival es el día 21 por la mañana. Se hace en dos turnos porque no cabemos en el auditorio y es posible que nos toque el 2º, sobre las 11:30 horas.

- Intentaré por todos los medios que se pueda grabar, para que las familias lo tengáis.

Gracias ;))




jueves, 26 de abril de 2018

CAPERUCITA TIENE UN IPAD (en el Día-Semana Internacional del Libro en el colegio)

Hoy hemos compartido lecturas con 3ºB (algunas fotos tendréis).




Y también hemos escrito una nueva versión de un cuento clásico. Dice así, más o menos:





Había una vez una niña que se llamaba Caperucita y solía ir a ver a su abuelita que vivía sola al otro lado del bosque.

Un día, Caperucita, que no llevaba capa roja ni canasto con manzanas, cogió su mochila y metió el iPad, el bocata y una sudadera con un magnífico dibujo de Charlie y la fábrica de chocolate, por si a la vuelta refrescaba.

Vestía unos vaqueros rotos que a su madre no le gustaban nada y una camiseta de su equipo favorito porque le gustaba mucho el fútbol. Jugaba en el equipo de las féminas, como defensa central. Su madre era su mayor admiradora y su padre, que no era muy aficionado, también la animaba.

"Mámá, me voy a ver a la abuela!", gritó una tarde. La madre, que estaba viendo un documental en La 2, le dijo: "Vale, pero no te vayas por el camino largo, ya sabes que se te hará de noche y el lobo siempre está esperando detrás de algún árbol para hacerse el importante".

"Ok, mom", contestó Caperucita, que iba a un colegio bilingüe y le salía natural. Y se fue.

Iba escuchando la música de su lista favorita en Spotify, con los auriculares puestos y el grupo de Whatsapp de sus amigas a toda mecha. Que si vamos a quedar, que si me prestas tal libro, que si fiesta de pijamas... Caperucita, en este cuento, tenía 14 años, o no hubiera podido tener teléfono. Además, sus padres tenían la contraseña de su IG, de Wapp y de todas las apps pero no por cotillas, sino para protegerla y enseñarle a usarlo todo bien.

Que no te enrolles contando mi vida, narradora, dice Caperucita, que quiero llegar a casa de la abuela y ponernos Netflix, estamos viendo una serie en versión original que es una pasada.

Y así iba Caperucita tan entretenida que se metió sin darse cuenta por el camino más largo. Como era de esperar, el lobo, que se aburría mortalmente porque el satélite no llegaba hasta esa zona del bosque y no tenía Internet, cuando la vio llegar vio por fin una posibilidad de divertirse y hacer algo en la vida. Así que acechó, acechó y cuando la niña estaba a su altura, dio un gran salto por detrás de caperucita y le gritó: "brawunmmmmm"... Nada. Caperucita llevaba los auriculares a máximo volumen escuchando a David Bowie (su abuela la tenía muy bien acostumbrada a escuchar a los clásicos) y ni se enteró.

El lobo, muy enfadado, lo volvió a intentar, esta vez de frente: "brawunmmmmm"... pero ella iba tan entusiasmada leyendo la conversación vía Whatsapp con sus amigas que tampoco se dio por enterada.

El lobo, cada vez más irritado, salió corriendo para llegar antes a la casa de la abuela (como había leído el cuento de Caperucita Roja, ya sabía adónde iba la niña) y como siempre, la encerró en el armario y se metió en la cama tapándose hasta los ojos, menos los ojos.

Caperucita entró tranquila en casa de su abuela que ya le había dado una llave por su cumpleaños y la llamó: "¡Abuela! ¡Ya estoy aquí! ¿Traigo el iPad, hay capítulo nuevo en Netflix!"... Al ver que la abuela no contestaba, entró en el dormitorio y "la vio" acostada. "Abuela, debes estar fatal y a saber de qué porque vaya careto, ¿qué te duele?" El lobo, que no sabía poner voz de falsete, no contestaba y Caperucita pensó... "esto se parece a algo, me suena, estoy teniendo un "déjà vu" (se siente, esto se lo preguntáis a Ramón).

Muy mosqueada, sacó el iPad y escribió en el buscador las palabras clave: abuelita en cama con orejas enormes y peludas que no contesta y le dio a "Voy a tener suerte" y claro, le salió el clásico cuento de Caperucita roja y el lobo.

Anda ya, pensó, este tonto quiere asustarnos. Lo primero que hizo fue ir al armario y sacar a la pobre abuela que empezaba a quedarse como una alcayata allí doblada, a pesar de que ella salía a caminar todos los días por el Olivar y era mu ágil, pero es que el armario era muy pequeño.

Y después se acercó a la cama, dio un tirón del edredón de Ikea (a la abuela le encanta la decoración nórdica) y dejó al lobo al descubierto. "Tú, sal de la cama, otra vez vamos a tener que lavarlo todo, mira qué pintas".

El lobo, muy mosqueado, le dijo: "Vamos a ver niñata, ¿es que no me vas a dejar terminar el cuento en condiciones ni una vez?" "Pues no, lobo, no, que te repites más que el ajo. Como mucho, si no hablas como la gente que habla en el cine, te dejamos ver la serie con nosotras, pero te sientas allí lejos. Ah, y te advierto que la vemos en V.O., así que...". ¿Y qué vais a ver?, preguntó el lobo... Pues un remake en modo serie de X-Men donde sale un Lobezno de verdad, no como tú, que eres un lobo mindundi.

El lobo, muy dolido, pero comprendiendo que lo merecía, aceptó quedarse a ver la serie con ellas y les prometió no volver a dar la murga con el juego de meterse en la cama y llenar las sábanas de barro.


Y es que realmente en el mundo, puedes hacer amistades maravillosas con quien menos te lo esperas.

Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado y el que no levante el culo se quedará... ¡¡pegado!!


(Para los niños y niñas de 4ºB, y para Pablo Pé que lo quiere imprimir #haygentepató)

lunes, 5 de marzo de 2018

15 de marzo: Plástica: Garabatear ayuda a pensar.


Vamos a empezar a garabatear copiando al insigne maestro Néstor Alonso, que ha hecho una presentación de sí mismo llena de dibujos.

Nos animamos a hacer lo mismo en una infografía. Puedes hacer primero un borrador con las ideas sobre ti mismo que quieres exponer y después, lánzate al temido folio blanco, verás cómo te va saliendo bien.


jueves, 22 de febrero de 2018

¿Qué sabía, qué he aprendido, qué sé ahora?



Por favor, en los comentarios, escribe lo que quieras sobre esta lluvia de ideas y palabras.

¿Qué te ha gustado más? ¿Qué te ha gustado menos? ¿Conocías todas estas plantas, animales, lagunas...?

¿Qué falta en esta pizarra?

domingo, 28 de enero de 2018

MANIFIESTO 2000 PARA UNA CULTURA DE PAZ Y DE NO VIOLENCIA

Un grupo de Premios Nobel de la Paz, reunidos en París, en Marzo de 1999, con motivo del quinquagésimo aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, ha redactado un manifiesto, el denominado “Manifiesto 2000 para una cultura de paz y de no violencia”. 

Los catorce Premios Nobel que se citan a continuación han sido los impulsores y primeros signatarios del Manifiesto: Norman Borlaug; Adolfo Pérez Esquivel; Dalai Lama; Mikhall Sergeyevich Gorbachov; Mairead Maguire; Nelson Mandela; Rigoberta Menchu Tum; Shimon Peres; Jose Ramos Horta; Joseph Roblat; Desmond Mpilo Tutu; David Trimble; Elie Wiesel; Carlos Felipo Ximenes Belo. 

La Asamblea General de las Naciones Unidas en noviembre de 1997, proclamó el año 2000, el Año Internacional de la Cultura de Paz. La UNESCO coordina las actividades del Año Internacional de la Cultura de Paz en el mundo entero. 

Según estos pronunciamientos, el año 2000 debe constituir un nuevo comienzo para transformar la cultura de guerra y de violencia en una cultura de paz y de no violencia. Esta evolución exige la participación de todos y les da a los jóvenes y a las generaciones futuras valores que les ayuden a forjar un mundo más digno y armonioso, un mundo de justicia, solidaridad, libertad y prosperidad. 
La cultura de paz hace posible el desarrollo duradero, la protección del medio ambiente y la satisfacción personal de cada ser humano. 

El Manifiesto 2000 para una cultura de paz y de no violencia ha sido formulado para que el individuo asuma su responsabilidad: no es ni un llamamiento, ni una petición dirigida a instancias superiores. 

Es la responsabilidad de cada ser humano de convertir en realidad los valores, las actitudes, los comportamientos que fomentan la cultura de paz. Porque cada uno puede actuar en el marco de su familia, su localidad, su ciudad, su región, y su país practicando y fomentando la no violencia, la tolerancia, el diálogo, la reconciliación, la justicia y la solidaridad día a día. 

Fue el 4 de marzo de 1999 cuando se hizo público en París el Manifiesto 2000, y se propuso a la firma del público a través del mundo. El objetivo es que puedan reunirse cien millones de firmas al amanecer del tercer milenio, cuando tenga lugar la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre del año 2000. 

El texto del Manifiesto es el siguiente: 

"Reconociendo mi parte de responsabilidad ante el futuro de la humanidad, especialmente para los niños de hoy y de mañana, me comprometo en mi vida diaria, en mi familia, mi trabajo, mi comunidad, mi país y mi región a: 

- respetar la vida y la dignidad de cada persona, sin discriminación ni prejuicios;

- practicar la no violencia activa, rechazando la violencia en todas sus formas: física, sexual, psicológica, económica y social, en particular hacia los más débiles y vulnerables, como los niños y los adolescentes; 


- compartir mi tiempo y mis recursos materiales cultivando la generosidad a fin de terminar con la exclusión, la injusticia y la opresión política y económica; 


- defender la libertad de expresión y la diversidad cultural privilegiando siempre la escucha y el diálogo, sin ceder al fanatismo, ni a la maledicencia y el rechazo del prójimo; 


- promover un consumo responsable y un modo de desarrollo que tenga en cuenta la importancia de todas las formas de vida y el equilibrio de los recursos naturales del planeta; 


- contribuir al desarrollo de mi comunidad, propiciando la plena participación de las mujeres y el respeto de los principios democráticos, con el fin de crear juntos nuevas formas de solidaridad". 

30 de enero. Día de la Paz.